
Bueno, las fotos son de cuando ellos eran novios, lo cual debe situarse entorno al año 1945. Originalmente los tamaños son bien distintos, la de mi padre es una foto de 4x3 y la de mi madre una de 13x9, más o menos. Lo simpático, aparte de que ya sabéis porqué somos tan guapetones los Molina-Felix, es que están dedicadas, con términos muy similares:
Mi padre: En prueba del cariño que te profesa quien jamás te olvida Federico
Mi madre: No olvides el cariño que te profesa Benita
Estaría bien saber quién envió a quién la primera...



3 comentarios:
Es difícil hacer un comentario sin pasar un mal rato y que exprese lo mucho que los hecho de menos.
Besos
Jesús Carlos.
Todos los echamos de menos (sin hache, que como lo vea Marga...). Pero no he puesto las fotos para haceros pasar un mal rato, sino para hacer patente su memoria. Además esas fotos siempre me han gustado mucho, y las dedicatorias.
Dicen, los que tienen tiempo para pensar estas cosas, que las personas no desaparecen mientras se les recuerda...
Ellos no desaparecerán mientras les recordemos... yo también les recuerdo, es inevitable, mucho más, si cabe, cuando otras personas cercanas pierden otro ser querido (por todos), como es el caso del tío Pedro, o Sebastián, por citar los dos casos más recientes.
Besos,
Jose.
Qué barbaridad! Si es que con esto de los blog no me cultivo nada...
Cumpliré penitencia por las faltas de ortografía, ésta y las que vengan.
Besos.
Jesús Carlos.
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